El monumento en el que trabaja el equipo del I.E.A.E. bajo la dirección del Dr. Francisco Martín Valentín y la co-dirección de Dª Teresa Bedman, posee una altísima importancia arqueológica, artística e histórica, por ser del mismo periodo de la Tumba Tebana nº 192 de Jeruef, Senaa, perteneciendo como esta al reinado de Amen-Hotep III (Imperio Nuevo, hacia 1360-1353 a.C.), y más específicamente al lapso de tiempo transcurrido entre los años 28 al 36 de dicho soberano, el cual constituye uno de los momentos más agitados e interesantes del Imperio Nuevo egipcio.

 

Hoy existe un gran vacío en el conocimiento y documentación de los acontecimientos históricos de aquel período, porque fue especialmente turbulento. Lo que no fue destruído o quedó inacabado por la actuación de los partidarios de la nueva religión atoniana, sería posteriormente objeto de una nueva destrucción selectiva en época de los reyes de la dinastía XIX.

 

El período de cinco a seis años durante los que el rey Amen-Hotep IV (Aj-en-Aton) tuvo su residencia en Tebas, antes de trasladarse al Amarna, para fundar la nueva ciudad de Ajet-Aton, está hoy en la más completa oscuridad para el mundo de la egiptología.

 

El esclarecimiento de la misteriosa personalidad del Visir Amen-Hotep, Huy, el presunto dueño de la AT-28- de Asasif, a partir de los nuevos hallazgos que se realicen, podría ser de relevante importancia en orden a tratar de completar este escenario de gran vacío histórico, absolutamente trascendente para la correcta comprensión de los acontecimientos que dieron lugar al final de la dinastía XVIII y al nacimiento de la XIX.