Con veintitrés años cumplí mi sueño de excavar en Egipto.

El joven arqueólogo oscense Sergio Sistac trabaja en un yacimiento en Luxor

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El arqueólogo oscense Sergio Sistac forma parte desde 2015 del proyecto Visir Amen-Hotep Huy, que engloba los trabajos de excavación y restauración de una tumba perteneciente a un visir que se encuentra en la región egipcia de Luxor, antigua Tebas. El Instituto de Estudios del Antiguo Egipto, con sede en Madrid, inició el proyecto en 2009 y Sistac entró en él dentro de una convocatoria de diez plazas para estudiantes que se lanza anualmente. "La egiptología no está tan desarrollada en España como en otros países de Europa. Este instituto da oportunidad a los jóvenes de iniciarse, y qué mejor manera que excavar en Egipto", señala.

 

Tras ser seleccionado cuando tenía solo 23 años, repitió en 2016 y 2017 ya como miembro del equipo. La campaña se extiende entre octubre y diciembre y este otoño volverá a acudir, de nuevo ilusionado ante la experiencia más grande para un profesional de su sector. "Se cree que en Egipto todo se conoce, las pirámides y las tumbas de los reyes. Sin embargo, es un país en el que queda mucho por descubrir". En su investigación se trata de la restauración completa de una tumba que consta de una capilla interior y un patio al aire libre, cubierta de escombros por el paso del tiempo. "Nos encargamos de excavar, sacar a la luz la tumba, documentar los hallazgos y el punto fuerte es llevar a cabo la restauración y puesta en valor de ese monumento, para ser visitado por turistas y por otros egiptólogos", detalla.

La tumba data de la época del Imperio Nuevo, alrededor del año 1350 antes de Cristo. Durante los primeros años se excavó en la capilla, y en 2013 comenzaron los trabajos en el patio al aire libre. Tras finalizar las prospecciones en esta zona, resta el pasillo de entrada al patio y las tumbas anexas, construidas en época posterior. Hablar de plazos de finalización resulta difícil, ya que "el trabajo en estos yacimientos es descomunal". En esta campaña trabajan alrededor de cuarenta españoles, junto a arqueólogos y obreros egipcios.

 

"Lo que más cuesta es conseguir financiación para los proyectos. Cada año es una lucha de nuestros directores, porque además son caros". A la Marca España y otras instituciones se suma en este caso la ayuda de corporaciones como la Diputación de Málaga, que ha financiado la publicación de la memoria desde 2009 a 2016, en la que Sergio Sistac firma un capítulo.

 

El joven oscense vive con gran ilusión su trabajo. "Para mí es un logro personal. Que me dieran la oportunidad de trabajar ahí con veintitrés años fue cumplir el sueño de mi vida, que era viajar a Egipto". El país tiene para él "un aura de fascinación. Desde pequeño ya oía hablar de las pirámides". Puntualiza sin embargo que lo que le gustaba era "la historia, en general, pero Egipto, la antigüedad y Roma siempre me han encantado".

Dos nuevos sarcofagos

 

Además de hallar mucho más material que en un yacimiento peninsular, la tumba del visir del faraón Amen-Hotep les ha permitido el descubrimiento de abundante material relacionado con el culto funerario, muy relevante en Egipto. En 2014 y 2015 tuvieron la fortuna de encontrar dos sarcófagos intactos. Investigar momias egipcias reporta gran satisfacción como arqueólogo, pero Sistac disfruta también del conocimiento del país y de nuevas formas de trabajar. "Te acostumbras tanto a la forma de vivir y lo que encuentras en el yacimiento, que ya todo te parece normal", comenta. Sin restar importancia a otros enclaves, "la magia que rodea a excavar en Egipto y trabajar con obreros de allí supone en cierto modo retroceder un siglo, y el atardecer en el Nilo es una preciosidad".

 

El equipo reside en un barrio local y se produce una inmersión en su cultura, hasta el punto que al regresar, la sensación es extraña. "El primer año al volver, me chocó el viaje desde Barajas hasta Huesca en coche. Fue un sentimiento como de volver a la civilización".