Un descubrimiento en las excavaciones financiadas por la Fundación Gaselec cambia la historia de Egipto

  

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El Servicio de Antigüedades de Egipto anunció el pasado seis de febrero de forma oficial un importante descubrimiento realizado en las excavaciones que financia la Fundación Gaselec en la tumba del visir Amen Hotep Huy, en Luxor. Se trata de un hallazgo de varias inscripciones que prueba la corregencia de los faraones Amenhotep III y Amenhotep IV, éste último conocido como Ajenaton por sus reformas monoteístas que provocaron la crisis que desembocaría en la ruptura del Amarna. Hasta ahora, la historia oficial de la egiptología consideraba que los reinados de estos faraones fueron consecutivos, pero nunca simultáneos. Aunque desde hace unos años se barajaba la posibilidad de una corregencia, sin determinar la duración de la misma, con este hallazgo queda confirmada.

 

 

Para Francisco Martín Valentín, director de las excavaciones y del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto (IEAE), se trata de un “descubrimiento que va a dar lugar al nuevo estudio de la cronología al final de la dinastía XVIII del Imperio Nuevo” y que supondrá “rescribir parte de la historia”. El descubrimiento que prueba esta corregencia ha sido el hallazgo de inscripciones en cuatro columnas en las que figuran al mismo tiempo padre e hijo como reyes del Alto y Bajo Egipto. Estas inscripciones aparecieron durante los trabajos desarrollados en la quinta campaña de excavaciones de la misión arqueológica española en la tumba del Visir Amen-Hotep Huy a finales del año pasado. Desde la Fundación Gaselec se ha valorado muy positivamente la noticia ya que es un nuevo impulso a la proyección internacional de las excavaciones así como del nombre de Melilla. Este descubrimiento verá la luz en formato documental, elaborado por Cablemel TV, el próximo mes de mayo durante el XI Encuentro de Egiptología de Melilla. Francisco Martín Valentín fue entrevistado en el espacio “A plena Luz”, de Vinilo FM, el mismo día que se conoció el reconocimiento del ministro egipcio.

¿Cuál es la importancia de este hallazgo? El hallazgo es trascendente porque dadas las circunstancias de la excavación, la tumba en la que lo hemos encontrado y el proceso excavatorio de cinco años de trabajo que estamos llevando allí a cabo, el encontrar cuatro columnas, que es lo que básicamente es el objeto del hallazgo, con unas inscripciones inéditas, en jeroglífico, que recogen los nombres del rey Amen Hotep III y su hijo, el rey Amen Hotep IV, que sería el futuro Ajenaton, juntos, en un espacio, vamos a decir, de menos de dos metros entre cada una de las columnas, dos a dos, con otras serie de inscripciones que amplían los títulos de los reyes, sus nombres, sus nombres como reyes coronados, implica la prueba evidente de que ambos reinaron juntos y esto que, a simple vista, puede no tener mucha transcendencia para el público no especializado; sin embargo, para el tema de la historia de Egipto es fundamental porque nos habla de un período, de alrededor de diez años, en el cual estos dos soberanos reinaron juntos. Hasta ahora se consideraba que habían reinado uno tras el otro. Lo importante, insisto, es que ese período coincide con la creación del movimiento que dio lugar al monoteísmo y la revolución atoniana de Ajenaton, que casi todo el mundo ha oído hablar del personaje más o menos.

 

Este descubrimiento, ¿qué puertas abre a la investigación?¿No se quedara sólo aquí? Lo primero que se impone es la admisión por la comunidad cientíica de que nuestro documento es incuestionable. Nosotros estamos seguros de que lo es; pero hay que verlo. También, las autoridades egipcias lo han chequeado antes de darlo a la luz pública, por eso tres meses, con sus expertos y, en fin, tenemos visado cientíico de que esto es así. Segundo, una vez que esto se admita por la comunidad científica, es como una lupa, por poner un ejemplo, que nos va a permitir enfocar unos problemas que estaban, desde el punto de vista de la interpretación histórica, un poco difusos. Es decir, por ejemplo, si Amen Hotep III estuvo, o no, en Amarna, si Amen Hotep IV, Ajenaton como dicen muchos manuales, resulta que sucedió directamente a su padre a la muerte de este y lo que hizo fue revelarse contra lo que había hecho su padre o al contrario, resulta que los dos, Amen Hotep III y Amen Hotep IV,estuvieron montando, preparando, lo que sería la primera gran revolución religiosa de la humanidad. Podríamos, puesto que hay que solapar cerca de diez años, hay que retraer diez años la cronología admitida comúnmente hasta ahora, en este período, podríamos empezar a estudiar, o a estudiar de nuevo y replantear la posibilidad de averiguar la paternidad de Tut-Anj-Amon, por ejemplo. En fin, un largo etcétera, que ahora mismo tampoco soy capaz de vislumbrar; pero,básicamente, obliga a un estudio de la cronología del final de la décimo octava dinastía tal y como se está admitiendo actualmente y esa, yo creo, que es la gran noticia y el gran logro, digamos, del descubrimiento. Después de todos los años que llevan investigando en un país como Egipto.

 

¿Cómo se siente un arqueólogo, un investigador, cuando hace un hallazgo así? Llevo treinta y cinco años trabajando en el período de Amen Hotep III y siempre he trabajadobajo la hipótesis que decíamos antes, que algunos admitíamos, de la corregencia y la corregencia larga, que es ésta. Cuando descubrimos hubo dos sentimientos: el primero, el descubrimiento inmediato de uno de los bloques que tenía el nombre de Ajenaton, Amen Hotep IV, primero me costó trabajo asimilarlo en unos segundos hasta que, de repente, se abrió la luz en mi cabeza y lo reconocí y, la segunda cuestión, es tener la sensación como de que se cierra un círculo en tu vida. No sé si esto es bueno o es malo; pero es como haber estado persiguiendo un tema durante muchos años y, finalmente, que el campo, la excavación te dé la razón. Cuando se produce el descubrimiento ustedes tienen que callárselo.

 

¿Todo este tiempo cómo lo han pasado ustedes teniendo ese oro en las manos? Nerviosos porque el tiempo pasa y las noticias hay que darlas un poquito conectadas con el momento, porque si no se difuminan; pero esta exigencia del Ministerio de Antigüedades es completamente lógica. Primero, porque una noticia de esta trascendencia tiene que ser veriicada y tiene que ser analizada, no en cuanto al hallazgo sólo, pero en cuanto a las consecuencias o resultados y signiicado del mismo y, segundo, porque esto lo imponen por contrato y, realmente, yo entiendo que como es algo que viene en beneficio de la propaganda sobre Egipto, del trabajo que se hace allí, de cómo se está haciendo, pues lo acatamos con mucho gusto. Ellos se han tomado el tiempo mínimo exigible para consultar a expertos del servicio y egiptólogos internacionales para ver si esta noticia revestía la trascendencia que nosotros planteamos.

 

¿Cuál ha sido la repercusión mediática de este hallazgo? Bueno, hasta este momento todavía es pronto para valorarlo pero sí que vemos que por las redes está absolutamente extendido. A nivel egiptológico internacional las comunidades cientíicas se están moviendo rápidamente en esta línea, los egiptólogos ingleses, franceses, alemanes, italianos están preguntando, están inquiriendo. Pero yo quería subrayar en este momento algo que debe conocer toda la gente de Melilla, primero lo enfocamos como un éxito, que podría haberlo hecho otro, pero que lo tenemos nosotros porque lo hemos trabajado de la mano de Melilla y de la Fundación Gaselec, esto es importante decir, es un éxito cientíico por el esfuerzo de Melilla y de los melillenses. En segundo término, ciencia española, obviamente, ¿no? Si es que estamos viendo lo de la marca España y yo creo que es un momento en el que necesitamos bastantes balones de oxígeno en esta materia y, tercero, pues el eco, efectivamente, que está teniendo un estudio meramente cientíico, sin nacionalidad precisa, en el mundo de la egiptología, que está ayudando a llenar una página en blanco en la historia de Egipto, que estaba sin escribir o confusa, poniéndola en orden y escribiéndola bien de la mano de la Fundación, de Melilla y del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto, que es quien está gerenciando el proyecto desde el principio. Hay que destacar que la Fundación Gaselec lleva financiándola durante muchos años... No muchos años sólo sino desde el principio del proyecto, es decir,este proyecto se asume en un momento determinado por la Fundación Gaselec, haciendo, como diría yo, un acto de confianza, una apuesta, una apuesta cultural que no sabe muy bien cómo va asalir; pero la Fundación Gaselec se entrega y financia este asunto en su inmensa mayor parte, y lo está desde el principio y lo que sí que es cierto, digamos, es que las ayudas oficiales han llegado muy escasamente en una de las campañas, y después, simplemente, han dejado de existir. Lo cual no se entiende mucho porque, por poco que sea, siempre tiene que haber un testimonio de que la cultura oficial apoya a unos investigadores como nosotros, creo que en un trabajo respetable. Quiero agradecer a todo el equipo de la Fundación, de Cablemel, de toda Melilla, los que estáis detrás de este tema, a don Gustavo Cabanillas, en persona, todo lo que estáis haciendo por este proyecto y por nosotros y en cuanto a que vamos a seguir descubriendo cosas, no lo dudéis, no lo dudéis.

 

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Martín Valentín fotografía las inscripciones en el momento de su hallazgo