Han pasado ya nueve meses y de nuevo estamos en el aeropuerto.

 

Algunos miembros del equipo que se reunirán días más tarde con nosotros, han venido a despedirnos: Mari Fe, José Luis que siempre está dispuesto ayudar en lo que sea; Javier, quien será el encargado de mantener la web al día.

 

Nos encaminamos hacia el mostrador de Egiptair que como siempre nos ayudan y hacen la vista gorda, con nuestro exceso de equipaje. ¡Madre mía, son 8 maletas, dos paquetes, dos maletas de cabina, tres ordenadores, una bolsa de fotos....!

 

Una vez que hemos pasado el primer trámite de nuestro periplo nos encaminamos con todos hacia el control policial. Las risas nerviosas, los buenos deseos.... y como no la foto de rigor.

 

EL viaje se nos hizo pesado, quizá los nervios de la llegada....

 

Al aterrizar en Luxor, el comandante nos informa que hacen 38ºC. Son las 9 de la noche.

 

Pasamos el control de pasaportes, nos encaminamos a la sala de la recogida de equipaje. Comienzan a salir las maletas, una, dos, tres, el paquete de la reprografía, otra maleta hasta completar las ocho. Pero nos falta la mesa de la reprografía. Esperamos, aun queda equipaje por salir. No sale, sale, no sale... por fin sale. Está todo.

 

Vamos a la última parte de los controles: la aduana. Intentamos camuflarnos entre un grupo de turistas argentinos que venían en nuestro vuelo, pero no cuela. Se ve que cantamos demasiado y no colamos por turistas.

 

Francisco enseña los papeles, pero quieren ver que hay en tanta maleta y en tanto paquete... Les llama poderosamente la atención una caja que contiene gafas de seguridad. Preguntan si son para hacer diving... ¿en Luxor Occidental? Cosas de la aduana y de los aduaneros....

 

Fuera nos está esperando nuestro chofer Naga, que como siempre se alegra de vernos.

 

Madrid - Luxor, 27 de Septiembre 2010